crianza

El tiempo de calidad

17 enero, 2017

Llegué a esta entrevista a Samantha Vallejo Nájera (la conoceréis por MasterChef o corazoneo vario) a través de un fantástico post de Mamis y Bebés que no podéis dejar de leer.

Días después sigo dándole vueltas. No a que obviamente nuestras vidas son totalmente distintas. Ella, como bien dice, cuenta con todo un equipo que la cubre en casa, cuida niños, limpia…lo que se tercia. Y reserva una hora, una, al día a sus hijos. No vamos a entrar en si es mucho o poco (cada uno con su vida hace lo que quiere, faltaría más), lo que llama la atención es como explica a qué se dedica en esa hora.

Presume, porque si, para mí le da un aire de superioridad a ésto, de que ese tiempo que pasa con ellos es “de calidad”. Que no les baña (porque es un momento conflictivo). Que no les lleva al súper (porque eso no es calidad). Ni les da de comer o cenar.

Pasamos con nuestros hijos todas las tardes desde que salen del cole/guarde y los fines de semana enteros. Algunos días se puede ir al parque, o a un cuentacuentos. Al espacio libre del Matadero. A la casa de alguien a merendar. Pero la rutina habitual implica juegos, dibus, peleas por un juguete, llanto de una, enfado del otro. Millones de trastos por medio. Y el momento álgido de la tarde: baños, cenas, colacaos y bibis. El cuento a Piticli y su ” te duermes un ratito conmigo”. Pitufona jugando al cucútrás hasta las 11 de la noche, con la consiguiente desesperación de nuestra parte, aunque no puedes evitar a la vez reirte. Nuestro tiempo de calidad implica a Piticli ayudando a bañar a su hermana o batiendo los huevos para la tortilla de la cena con Papi Malkovich. Implica visitas a Correos los viernes por la tarde e incursiones en el supermercado los sábados por la mañana. Los días que nos turnamos para “ir más rápido” y se escapa uno solo al super, Piticli nos suplica que le dejemos ir. Porque él lo que quiere es estar con nosotros, llevar el papel a reciclar, ir a por el pan y que le regalen una galleta, esperar y desesperar en la cola del banco, recolectar hojas secas de camino a recoger a Pitufona de la guarde, tomar el zumo “con muchas aceitunas” del domingo en el aperitivo .

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No nos pide actividades emocionantes para cada tarde, simplemente ir al chino a por algo, es emocionante para él :”aquí venden de todo mamá”.  Nos pide vivir la rutina con nosotros, estar juntos, aprender como es la vida real, aunque sea menos pinterest que la de esta señora e implique muchos churretes, una casa desordenada y algún que otro grito cuando rebasa la paciencia. Y por supuesto baños, cenas, desayunos, cacas explosivas, mocos y uñas sucias. Todo. Todo forma parte del paquete, y no entendería ser padres sin todo eso también.

Recuerdo con bastante claridad como era el “tiempo de calidad” que viví de pequeña. Consistente en ir al cole, jugar, leer mucho y acompañar a mi madre a absolutamente todo lo que tenía que hacer cuando tocaban vacaciones. Visitas a la biblioteca todos los viernes por la tarde. Mucho parque del barrio y juegos a la comba o a pillar. También ratos de aburrimiento, tan necesarios como explican los expertos. El tiempo de calidad era salir de vermú los domingos y que mi padre pidiera “un chato mosto para la niña”. Algunas veces caía alguna partida en la máquina de moda del bar, pero no solía ser lo común. Ir al quiosco con veinte duros y hartarme a chuches, eso sí, sólo el domingo. Ir al Campo Grande a montar en la barca y  echar migas a los patos. Y podría seguir y seguir, porque afortunadamente tengo mil recuerdos. El tiempo de calidad de mi infancia fue estar con mis padres, el día que mi padre podía ir a verme a un partido porque no tenía que trabajar valía más que cualquier chachiactividad que me hubiesen propuesto. Que mi madre fuese la eterna madre voluntaria para cualquier evento porque no se quería perder nada de mi infancia es algo que nunca le agradeceré lo suficiente.

Y aunque los tiempos han cambiado, y ahora parece que se nos exige (o nos exigimos, para no ser menos que fulanito) una agenda de actividades hiperestimulantes, creo que olvidamos que lo que quieren los niños es estar con nosotros, sea en la calle, viendo dibus en casa tapados con la mantita o viajando de vez en cuando. Con esto no estoy diciendo que no haya que hacer de vez en cuando actividades ni mucho menos, todo suma. Pero a veces olvidamos, con tanto árbol, ver el bosque.

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18 Comentarios

  • Responder Maribel Maral maternal 25 julio, 2017 al 5:53 pm

    ¡Me ha encantado! Y estoy totalmente de acuerdo contigo, tanto hablar de la calidad del tiempo y se nos olvida que lo más importante es darles nuestro tiempo!!!Un abrazo!!

    • Responder lasonrisadespeinada 25 julio, 2017 al 6:26 pm

      Gracias reina

  • Responder Papá DivertidOOs 4 febrero, 2017 al 2:13 pm

    Pasarla juntos, reír, ir, venir, saltar y jugar. o simplemente sentarnos a ver el cielo. Lo interesante y maravilloso es compartir tiempo, que si ¿es o no de calidad? lo dice que tan bien y que tan corto se hace el momento. De acuerdo, un abrazo

  • Responder Las 10 mejores publicaciones de enero – ¡Mecachis Mama! 1 febrero, 2017 al 1:37 pm

    […] El tiempo de calidad, por La sonrisa despeinada y La maternidad que yo quiero, de Mamis y bebés. Estos dos posts los pongo juntos porque los dos surgen tras la lectura de una entrevista de una “famosa” (yo no la conocía, jeje) que explica que con sus hijos no pasa mucho tiempo, pero el que pasa es “de calidad”. ¿Es esta etiqueta algo real, o algo que nos hemos inventado para justificar el hecho de que pasemos con ellos poco tiempo? ¿Qué es eso de “tiempo de calidad”? ¿Y tú, qué tipo de maternidad quieres tener? […]

    • Responder lasonrisadespeinada 1 febrero, 2017 al 1:40 pm

      Muchas gracias por contar con nuestro post!!

  • Responder La mama de la parejita 31 enero, 2017 al 4:23 pm

    Perdona pero me he equivocado escribiendo mi correo electrónico, el de verdad es mama-d2@yahoo.com

  • Responder La mama de la parejita 31 enero, 2017 al 3:39 pm

    Muy de acuerdo con tu reflexión, llevo años pensando exactamente lo mismo. Creo que lo del tiempo de calidad es una invención para, por una parte no sentirse mal cuando los padres tienen la obligación de trabajar muchas horas pero también para gente que prefiere dedicar su tiempo a si mismos.
    Muchas gracias por el post.

  • Responder De Peques y Grandes 24 enero, 2017 al 10:08 am

    Tienes toda la razón del mundo, no podría haberlo expresado mejor. Hoy día me da la sensación que muchos padres “se quitan a los hijos de encima” porque en teoría, después de estar 5 horas mínimo en el colegio, les viene bien dar clases de inglés, música, baile….y nadie le pregunta al niño qué es lo que quiere hacer. Sin duda alguna preferirán jugar o compartir el tiempo contigo, son tan sencillos y realistas que nos negamos a creer que alguien tan sólo necesite estar contigo para ser feliz.
    Enhorabuena por tu artículo, me ha encantado y deberían leerlo todos, padres y madres.

  • Responder Paula - ¡Mecachis Mama! 23 enero, 2017 al 10:41 pm

    Muy buen post, me ha gustado mucho! Y he flipado con lo que comentas que dice esa mujer, que encima lo dirá presumiendo… En fin, totalmente de acuerdo contigo y la verdad es que con ella poco o nada…

  • Responder La mama fa el que pot 18 enero, 2017 al 10:59 pm

    Amén! No lo podía haber dicho mejor. Me rio yo del tiempo de calidad. Nuestros hijos lo que quieren es estar con nosotros y si para alguno un baño o dar de comer a sus hijos no le interesan porque es conflictivo se estan perdiendo momentos únicos con sus hijos que no volverán.

  • Responder Por Adrián 18 enero, 2017 al 9:58 am

    Suscribo todo lo dicho. Ellos necesitan estar con nosotros, tener a su madre y a su padre presentes en su vida, jugar juntos, limpiar, cocinar, discutir, ayudar, abrazar, reir, besar,hacer el tonto, dormirse con nosotros. Así aprenden la vida. Para ellos lo somos todo y es lo más bonito del mundo. El tan de moda ahora “tiempo de calidad” tb es importante, pero no se trata de hacer una actividad molona todos los días. Sentarte en la mesa a hacer puzzles juntos sin el móvil, con tv apagada y sin doblar calcetines, vale muchiiiisimo.

    • Responder lasonrisadespeinada 18 enero, 2017 al 10:01 am

      Efectivamente, nos complicamos la vida cuando lo que nos piden es estar con nosotros, gracias por pasarte!!

  • Responder 30 y... y mamá 17 enero, 2017 al 3:37 pm

    Tienes toda la razón, tenemos que aprender a disfrutar de los pequeños momentos con nuestros peques, ese es el tiempo de calidad, compartir con ellos. Me ha gustado mucho el post.

  • Responder Ale La Madriguera de Cuentos 17 enero, 2017 al 3:25 pm

    Cierto, es la vida misma… Los niños no analizan si el tiempo que pasan con nosotros es “de calidad”… Simplemente lo disfrutan. Todo. Hasta el silencio, siempre que sea con papá y mamá.
    Porque además de ropa, zapatos y demás nos necesitan a nosotros.
    Genial post!!!

  • Responder Juana María 17 enero, 2017 al 2:16 pm

    Estoy muy muy de acuerdo.
    A Paula le da igual hacer lo que sea mientras sea conmigo. Hasta se viene al gimnasio y eso que se queda en la guarde, cuando voy yo. Lo hace por acompañarme, por que va mamá. A mi al principio me extrañaba pero he llegado a la conclusión que lo único que quiere es hacer lo que nosotros hacemos.
    De vez en cuando si le organizo actividades chulas pero al final lo más simple es lo que le hace feliz.
    Besos.

  • Responder Itzel 17 enero, 2017 al 2:14 pm

    Que post más bonito y cierto! El tiempo de calidad es ese, el que sea que compartamos aun una rutina con nuestros hijos, ese cuento leído mil veces o la misma peli de los últimos dos dias, las alegrías incluso durante las batallas en el baño y las cenas jajjajaja. Me ha encantado guapa!!

  • Responder Angela 17 enero, 2017 al 11:19 am

    ¡Totalmente de acuerdo! Yo soy de las de mil actividades… pero estoy cambiando, porque al final estamos todos agotados… Y la verdad disfruto mucha más ahora quedándonos en casa jugando los 3 que yendo de un lado a otro porque no llegas a teatro en inglés o a baile… Aún así me siento hasta mal por no hacer más cosas… Nos imponemos demasiado a veces
    ¡Pinterest que mala influencia eres!

    • Responder lasonrisadespeinada 17 enero, 2017 al 11:20 am

      Son cosas que nos imponemos los padres, porque creemos que es lo mejor, cuando lo mejor es estar con nosotros 🙂

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