crianza

El comedor del cole

6 septiembre, 2017
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Entre la vorágine de minipolémicas de comienzo de curso (uniformes, adaptaciones, bilingüismo…) también nos encontramos con la de comedor. Como todo lo demás, va en cada familia, cada caso, cada niño, el elegir comer en el comedor o en casa. Pero como en toda minipolémica, se leen opiniones contrarias. Y muchas, claro, las basamos en experiencia propia. Como voy a hacer yo en este post, por eso, que nadie se sienta aludido porque yo voy a contar mi experiencia y la de nuestra familia. Y si a alguien le sirve, pues estupendo.

Piticli va a comedor. Apenas nos planteamos que no fuese. El horario era fatal y él además estaba acostumbrado a comer en la guardería. Nos parecía lo más lógico. Antes de elegir colegio nos informamos de los menús, visitamos las cocinas y preguntamos por las monitoras. Nos pareció bien y el transcurso del tiempo nos ha dado la razón. Va super contento al comedor, come de casi todo, no le fuerzan ni a acabar la comida, ni si algo no le gusta. Y pasa un gran rato con sus compañeros, mientras que en casa le tocaría comer solo, o solo con su padre si pudiese hacer hueco. 

Los menús son variados. Con sinceridad, en mi casa no se come tan variado, no sé en las vuestras, pero nuestras dotes culinarias no dan para tanto plato, ni nuestra imaginación. Por tanto prueba cosas que en casa no se cocinan. Incluso hay jornadas internacionales. 

 

Yo de pequeña era lo que se ha llamado siempre “mala comedora”. La fama incluso me persigue hoy día, a pesar que considero que como mejor y más variado que muchos de los que lo dicen. De hincharme no soy, eso si. Y tengo mis manías (ni marisco, ni carne poco hecha…).

La hora de las comidas en mi casa era un campo de batalla. Yo no quería comer, mi madre se estresaba mucho con este tema (creía que iba a acabar desnutrida y sufría) y todo acababa en ataques de nervios, chillidos y lloros. Así casi todos los días. Tanto que mi padre contaba años después, que según entraba al portal y oía los gritos (vivíamos en un cuarto), le daban ganas de irse al bar a comer. Esto duró años. Sin embargo, cuando iba a la Granja Escuela, campamento, colonias…comía bien y probaba de todo. Por eso quizá me hubiese ido bien ir a un comedor, pero en aquel entonces en mi ciudad no se estilaban, porque la mayoría de gente tenía horario partido y se comía en familia. Aunque la comida en algunos casos fuese Troya.

Según fui creciendo la cosa mejoró, en parte porque comía yo sola debido a los horarios del insti y luego la uni, pero cuando realmente comencé a comer más variado fue cuando empecé  a prepararme el tupper y vi que a base de macarrones no podía vivir. La primera vez que mi madre me vio comer judías verdes casi se desmaya. 

Por parte de Papi Malkovich el panorama de las comidas de pequeño no es nada ejemplar tampoco. Otro “mal comedor”. Pero en este caso su madre, para evitar confrontaciones, le hacía filete con patatas o sopa. Día si y día también. Su historial con la comida es bastante pésimo aunque hace esfuerzos para corregirlo (obviamente ya come muchas más cosas).

Si cuento todo esto es porque veo a mucha gente idealizar lo de comer en casa y atacar impunemente a los comedores. En teoría es mejor comer en casa claro. Si reúnes a la familia a la hora de comer (casi imposible en ciudades como Madrid o Barcelona). Y elaboras un menú equilibrado y variado. Si tus horarios de trabajo te lo permiten. Si tienes claro como tienes que “comportarte” con el tema de la comida (sin presiones, ni nervios…). Me parece genial e incluso envidiable. 

Sin embargo muchos por unas causas u otras usamos los comedores. Y cuando veo comer a mis hijos y recuerdo como comía yo…pues en mi caso, estoy contenta. Y es que en esto, como en todo, cada uno cuenta la película como la vive o como la ha vivido. Es bueno tener opciones y que cada cual pueda escoger la que mejor le va. 

 

 

 

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20 Comentarios

  • Responder Mami Reciente Cuenta 13 septiembre, 2017 al 8:04 am

    Yo también era mal comedora y mi marido igual. En cambio tenemos a la peque que come casi de todo, exceptuando canelones. Se queda en el cole a comer, nosotros no estamos en casa y como dices, alli come más variado y preferimos que vaya al comedor del cole que ya lo conocíamos de la guardería. Yo sí me quedaba a comer en el cole de pequeña y tengo muy buenos recuerdos. Además allí o comias o comias. Poco a poco empecé a probar cosas que en casa no quería, como las legumbres.
    Me han preguntado si no seria mejor comer en casa, para la peque, pero yo creo que no. Además los menús son sanos y variados. Mucho más de lo que serian en casa.
    Saludos

  • Responder Mamis de Málaga 12 septiembre, 2017 al 1:18 pm

    Yo también estoy contenta con el comedor, mis hijos comen de todo. Alguna mamá ha comentado alguna vez que su peque come muy mal. No sé, dentro de unos estándares mínimos, cada uno tiene su propia experiencia y particularidades.
    Lo de las jornadas internacionales me ha encantado. Ojalá lo hicieran en nuestro cole. Un saludo.

  • Responder Papás casi primerizos (Lídia) 12 septiembre, 2017 al 10:57 am

    Yo era malísima para comer, así en tu estilo, batallas campales, verduras para merendar y luego para cenar…Odiaba la hora de comer. Mi hija mayor por horarios de trabajo se ha quedado al comedor desde la guarde hasta quinto, que ella misma me pidió de venir a comer a casa, que ya era mayor y se podía calentar la comida sola, y así lo hicimos. Ahora en el instituto hace intensiva, por lo que come sí o sí en casa, pero vaya el comedor del cole tenía unos menús muy variados y la niña comía muy bién.

  • Responder Mamá y la Tribu 12 septiembre, 2017 al 10:02 am

    ¡Hola, guapa!
    El tema del comedor da mucho de sí. Nuestro Vikingo se queda a comer en la guardería pero nosotros pactamos con ellos el tipo de dieta a seguir. Al ser privada hemos tenido facilidades para ello aunque pagando un extra. No soy muy partidaria de los comedores escolares, sobre todo, porque los menús ni suelen ser muy equilibrados, ni la materia prima es de calidad. No digo que en todas partes, pero si es bastante habitual. De hecho, el Vikingo se incorpora al cole el próximo año y estamos buscando un cole que nos permita llevar el tapper de casa. En vuestro caso buscasteis un cole con buenos menús, el niño está contento y eso es lo más importante. Un abrazo.

  • Responder chibimundo 12 septiembre, 2017 al 9:56 am

    El pequeño Loki se queda a comer en la guarde, como es chiquitín solo hacen purés de momento y no tiene mucha variedad pero si son purés muy completos y luego en casa seguimos con BLW. La verdad es que es lo que se suele decir “buen comedor” y después de muchos meses estancado de crecimiento ha pegado un estirón… no sé si será por comer en la guarde o porque le tocaba pero yo estoy muy contenta.

    Si algo me he traido en mi “mochila” de crianza es que no voy a hacer de las comidas un momento de guerra desagradable.

  • Responder Ana Guillén de Tres Crianzas 12 septiembre, 2017 al 8:27 am

    A mi no me queda otra, comedor y desayunos. Me guste más o menos es la única opción q tengo. No tiene nada q ver con el comedor al q yo fui. Es más, el primer día dije q si no quería no le obligaran y el niño sale contento. Si se deja me lo dicen y si no, también. Ánimo y al toro.

  • Responder Cuestion de Madres 12 septiembre, 2017 al 8:26 am

    Yo soy partidaria de lo que sea mejor para la familia. Si se puede en casa, en casa y si se quiere comedor en el comedor. Lo de llevarlos para que aprendan a comer mejor… tengo mis teorías (basadas en mi experiencia por lo que no son muy válidas) 😛

  • Responder Ana Guillén de Tres Crianzas 12 septiembre, 2017 al 8:23 am

    A mi no me queda otra, comedor y desayunos. Me guste más o menos es la única opción q tengo. Ánimo y al toro.

  • Responder Mami Rebelde 11 septiembre, 2017 al 9:21 pm

    Estoy de acuerdo.
    Mi pequeña dictadora come muy variado en la guarderia, incluso cosas que yo no cocino nunca ni sé cómo se hace. Las cenas, para tener el control, le pongo siempre de primero puré de verdura: calabacín, calabaza, menestra, etc. Y luego ya de segundo lo que toque: pollo, ternera, pescado, pasta…
    Yo era mal comedera y lo sigo siendo jajaja, tengo muchas manías (odio las setas, verduras plancha, pimientos, cilantro…) pero lo que me gusta lo como hasta reventar casi.

  • Responder Mamá Pingu 11 septiembre, 2017 al 8:05 pm

    Yo fui al comedor escolar y la verdad es que no guardo muy buenas experiencias. No creo que sea comparable con el comedor de Piticli, ya que en el mío sí nos obligaban a comer lo que no nos gustaba, aunque yo descubrí muchísimos trucos para esconder la comida y que pareciera que me lo había comido todo 😛

  • Responder bebe friki 11 septiembre, 2017 al 5:56 pm

    Siempre he odiado el comedor pero por cuestiones laborales el canijo va a tenerlo mucho tiempo. me sabe mal pero al final es lo que hay con este país lleno de posibilidades y conciliación rela. Ahora no me quejo, come de muerte y variado y le gusta casi todo (menos el puré del infierno)

  • Responder Estela - Criando Pulgas 11 septiembre, 2017 al 10:01 am

    Yo he ido a comedor desde que tenía un año en la guardería hasta que entré al instituto y ya no me quedé porque no había ese servicio. Yo no tengo mal recuerdo, siempre he comido de todo y en el comedor, seguramente por estar con el resto de compañeros, comía mucho mejor que en casa.
    Mi pulga desde que empezó en la guarde se ha estado quedando y para mí es “una tranquilidad” porque como tú dices, allí sé que come bastante equilibrado y si en la cena no llego a hacerle algo mejor o más elaborado no me pesa tanto jajajjaja.
    De cualquier forma, por los horarios que tenemos no podemos plantearnos otra opción así que es lo que hay.

  • Responder miren | de lunares y lunas 8 septiembre, 2017 al 11:37 am

    pues yo soy como tú, no en lo de mala comedora (que ahí soy demasiado buena.. :).. ), si no en lo de apoyar totalmente el comedor. primero, porque en mi caso es imposible otra opción, ya quisiera yo poder comer en casa.. segundo, porque C también lleva comiendo en la guarde 2 años, tercero, porque creo que les viene genial aprender a comer solitos, pero de verdad (en casa, siempre les ayudamos) y cuarto, porque allí no existe el “esto no quiero, prefiero esto”, es lo que hay y punto, y así aprenden a comer de todo, por no pasar hambre, y lo más importante, por imitación viendo a sus compis.
    evidentemente, todo estando seguros de que el comedor del cole es bueno, eso por supuesto. ¡besos!

  • Responder Nueve meses y un día después 8 septiembre, 2017 al 10:27 am

    Yo comía en el cole y para mí era el mejor momento del día. Comía con mis amigos y luego jugábamos más de una hora. Vamos, una osada jejeje. Ahora bien, los primeros años, en preescolar, debieron ser el horror. Me acuerdo poco pero algo me acuerdo. Muy malcomedora era en esa época y luego también, pero solo en casa . Así que a mí me vino de lujo el comedor. El Santo se va a quedar dos días, porque tiene cole por la tarde. El resto no, por ahora, pero dentro de un par de años seguro que cae algún día más para que yo pueda aprovechar para trabajar.
    Lo de la variedad tienes razón, y el currazo que te ahorras no está pagado jejeje.

  • Responder Homoprimerizus 7 septiembre, 2017 al 4:15 pm

    Yo comía en casa, pero también soy mala comedora en cuanto a variedad (aún hoy la lista de cosas que no me gustan es más larga que la de cosas que sí que me gustan) y mi madre era de hacer lo que nos gusta y punto. En el caso de mi marido, mi suegra siempre dice que ver comer a Payasote es un show “un niño que abre la boca”, aunque marido sí que se ha corregido con el tiempo. Ninguno de los dos hemos ido a comedor y Payasote tampoco va en la guarde más por tema económico que otra cosa. Aunque en el “pack de bienvenida” vienen los menús y estoy tentanda a seguirlos en casa.
    Cada caso es un mundo.

    • Responder Homoprimerizus 7 septiembre, 2017 al 4:16 pm

      Por cierto, que suerte que no le obliguen a comer. A mi cuñado (aún en edad escolar) le “invitaron a no quedarse a comedor” por no querer comer…

  • Responder Leyre 7 septiembre, 2017 al 12:14 am

    yo por lo que veo en mi colegio las familias están también muy contentas. el año pasado en mi clase, de 27 niños sólo 1 comía en casa. y lo mismo ocurría en el resto del centro (de hecho de 800 alumnos puede que sólo unos 20 o 30 coman en casa). el comedor además de ser una opción saludable también sirve para aprender (a comer, a socializarse, normas…). no creo que sea no mejor ni peor que comer en casa, pero como dices tú es una opción más a tener en cuenta y tan válida como la otra

    • Responder lasonrisadespeinada 7 septiembre, 2017 al 8:23 am

      Gracias por aportar tu testimonio de profe 😉

  • Responder Mi vida en un suspiro 6 septiembre, 2017 al 8:06 pm

    Mi caso es igual. Falta de tiempo y horarios imposibles hace que mi hija coma en el comedor. Y también nos va genial. No la obligan a comer, los menús son muy variados y el plus es que yo puedo comer en su comedor su comida solo diciendo que me me quedo. Yo estoy muy contenta y Paula también. Así que seguiremos hasta que empiece secundaría.
    Besos!

    • Responder lasonrisadespeinada 6 septiembre, 2017 al 8:35 pm

      Jo pues ya me gustaría tener esa opción!! es estupendo

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