crianza

Dónde están mis amigos

6 octubre, 2017
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Llevas una vida normal, con tus cañas “afterwork” los viernes que se alargan hasta la madrugada con un montón de amigos. El sábado vas a una fiesta o un concierto. El domingo duermes. Quizá un vermú por La latina. Y entonces pum! os quedáis embarazados.  Como en un reportaje de fauna de La 2 para echarte la siesta, los amigos de repente se dividen por comportamientos:

-Estampida: Aquellos a los que de repente recuerdas su propia edad y huyen. Vas a formar una familia. Y ellos solo quieren hablar de festivales y resacas. Se imaginan que vosotros ya no, que solo querréis hablar de pañales y rodearos de muñecos de la Patrulla Canina (aunque no conozcan los dibujos). Te pondrán la cruz antes de que cumplas el primer trimestre. Ya si eso te llamarán cuando caigan en la trampa paternal o cuando los niños tengan 8 años.

 

 

by Lluis Serrat

Comensalismo: Están a tu lado al principio. Te aseguran que casi casi criaran a tu hijo contigo. Siguen el embarazo a tope. Hasta que surge algo (una novia, una actividad, una mosca que vuela) y desaparecen sin dejar rastro. Si se acuerdan de tu cumpleaños eres afortunada. Normalmente se justifican diciendo que como tienes niños…ya no tendrás tiempo para nada, pero son ellos los que no encuentran ya tiempo para ti.

 

 

 Mutualismo: Afortunadamente también lo hay. Son aquellos que se quedan. Los que se reactivan tras tiempo sin saber de ellos. O las nuevas incorporaciones. Con hijos o sin ellos (si, las familias también podemos tener amigos sin hijos). Entienden tus nuevos horarios y las obligaciones que conllevan e intentan de todas maneras seguir viéndote. Aunque sea en horarios extraños y haya que comer a las 12.30 de la mañana. También saben que no te limitas a hablar de crianza y que si logras apañarlo te corres una juerga con ellos cuando puedes, pero que si lo tienes que anular por un virus de guardería son comprensivos.

 

 

Fuente: Neetescuela

 

Como veis, lo cuento todo en clave de humor, lo que no le quita su dosis de realidad. No voy a negar que al convertirnos en padres hay cosas que ya no podemos hacer. No tenemos la misma disponibilidad horaria, estamos expuestos a los virus y aún peor, a la vida social de los peques que es mucho más activa que la nuestra. Pero seguimos queriendo ver a nuestros amigos, hablar de cosas distintas a los peques, saber de cotilleos intrascendentes. Es más, estamos deseando saberlos. No nos pongáis la cruz. ¿ Se cambia por ser padres? Si. Pero eso no significa que nos volvamos marcianos. 

¿A vosotros como os ha ido tras ser padres? O, si no tenéis hijos, ¿habéis perdido el contacto con los que si?

 

*La foto de portada pertenece al disco de Extremoduro ¿Dónde están mis amigos?

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9 Comentarios

  • Responder Mina 28 noviembre, 2017 al 10:41 pm

    Hola!
    Veo el lado de los padres que ademas suman un cambio de vida a todo pero estar al otro lado tambien es frustrante xq muchos padres se convierten en amistades inexistentes solo visibles en redes sociales!
    Canto mas facil lo intentas poner mas dificil se hace.. he vivido mas de una vez decirle a los padres “avisame un fin de semana que querais y os venga bien y nos acercamos a vuestra pueblo y hacemos planes con la niña..(a mi q mas me da tomarme una caña en una taberna irlandesa o en un dino pepino!)” Y aparte de no pasar nunca, ver una preciosa foto a 5 minutos de mi casa dando un paseo! WHAT!!!
    Es de lo mas habitual proponer un plan y oir un “no puedo” sin contraoferta.. q igual te he dicho a las 18.30 pero me importa un pito quedar a las 17 simplemente no se me ha ocurrido..
    Dicho esto, no son todos, tengo amigas con hijos de facil acceso!!! Y las valoro mas que a nada!! Nos adaptamos a la nueva situacion y punto!

    • Responder lasonrisadespeinada 29 noviembre, 2017 al 12:52 pm

      Es genial confrontar opiniones desde ambos lados, muchas gracias por pasarte y compartir tu experiencia 🙂

  • Responder Pequeños Accidentes (Lola Redondo) 10 octubre, 2017 al 1:29 pm

    Qué bueno!! Me ha encantado!!
    Qué razón tienes!! Llevas una vida normal y de repente tu vida cambia, ya sea por una cosa o por otra, como por ejemplo el tener hijos, y ves como tus amistades también cambian, no todas, claro, peri sí muchas. Y si nos paramos a pensarlo, estás en lo cierto, es como ver un documental de fauna de La 2 para echarte la siesta. Los Amigos-Estampida (¡¡Qué pena, con l@s buen@s amig@s que eramos!! ¿O realmente no lo eramos?) , los Amigos–Comensalismo (Ojalá nos viéramos más…) y los Amigos– Mutualismo, con los que realmente podemos hacer planes.
    Esto puede verse no solo al ser padres, también en muchos otros aspectos de la vida, es triste pero es así. Lo bueno, que en esos caso te das cuenta de las personas con las que podrás contar siempre, con las que puedes contar algunas veces y con las que no puedes contar nunca. No hay mal que por bien no venga, no? ;P
    Un pos muy interesante. Un beso guapa!!

  • Responder JM 6 octubre, 2017 al 4:01 pm

    Pues en mi caso, el que ha cambiado he sido yo, y me alejé de mucha gente al mudarme de ciudad, casarme y tener hijos. La verdad es que es así, para bien o para mal. Los amigos siguen ahí, pero antes tenia unos círculos y ahora otros. Los de siempre, hace tiempo que no nos vemos, pero están a una llamada.

  • Responder La madre del pollo 6 octubre, 2017 al 3:28 pm

    Mi amiga de toda la vida y yo tuvimos a los peques con un año de diferencia. Y como bien dices… Los amigos de verdad se amoldan y sacan tiempo aunque sea 2 veces al año. Lo tenemos como tradición. Cada vez que vuelvo a mi tierra tenemos que vernos aunque sea para un café o lo que se tercie.

  • Responder Stereodad 6 octubre, 2017 al 12:58 pm

    Clavao. Poco más que decir. Afortunadamente al final siempre aflorar de los últimos.

    • Responder lasonrisadespeinada 6 octubre, 2017 al 1:11 pm

      Si, al final, siguiendo con la biología, se da la selección natural y te quedas con lo mejor de cada casa.

  • Responder Rosana 6 octubre, 2017 al 11:41 am

    En nuestro caso, nosotros vivimos entre dos ciudades, hemos perdido a los de las borracheras nocturnas de Guada, bueno, perdido no es exactamente la palabra. Nosotros ya no salimos, pero si les decimos de unas cañas o vermú, esa gente se anima y se viene arriba sin problema alguno.
    Con los de Madrid seguimos teniendo más contacto porque hacemos planes diurnos de expos, comidas o lo que sea. Hemos perdido nosotros teatros y conciertos, pero hija, si quieres hijos, quieres hijos, es lo que hay.
    Los de Ávila tienen mucha paciencia pero intentamos quedar con ellos si se da el caso 🙂

    • Responder lasonrisadespeinada 6 octubre, 2017 al 11:53 am

      Claro, hay gente que si le interesa de verdad busca el momento, obviamente hay cosas que no pueden ser, y si como en nuestro caso no tienes canguros familiares a mano pues menos, pero siempre se puede hacer un poder.

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